El Archipiélago de San Blas es el verdadero paraíso de Panamá. Un conjunto de islas de arena blanca y agua turquesa, plagadas de palmeras, donde el mar marca el ritmo. Aquí no hay estrés ni preocupación. Aquí el ritmo de vida baja y se relaja.
Estamos hablando de un auténtico paraíso, sí. Aunque lo que realmente hace que estas islas sean tan especiales, son su gente. Los Guna. Sin ellos seguramente las islas hoy en día serían completamente diferentes… Así que para que entendáis esto, y a la vez apreciéis bien este destino y lo incluyáis en vuestra ruta, os he preparado este artículo.

Los Guna, la población indígena de San Blas
Esta región realmente se le llama Kuna Yala o Guna Yala, pues es el hogar de los Guna, la primera población indígena latinoamericana en conseguir la autonomía. Estamos hablando de 378 islas situadas al noroeste de Panamá, en el mar caribe, cerca de la frontera con Colombia. Solo unas 50 islas están habitadas por comunidades Guna. El resto están deshabitadas o simplemente tienen una función turística, como en las que se encuentran los alojamientos.
Los Guna valoran mucho su cultura y se esfuerzan por mantenerla, por no dejar que se corrompa por la cultura occidental (aunque no sea una tarea fácil). Ellos son los propietarios de las islas y las gestionan, razón por la que este paraíso no está masificado, porque no han permitido que nadie que no sea Guna construya complejos hoteleros ni compre islas. Viven principalmente del pescado, el marisco y los cocos que obtienen de estas tierras, y con los cuales comercializan, tanto con el resto del país como con su vecina Colombia. Con esta última hacen además muchos intercambios comerciales; les proporcionan arroz, café, y otros alimentos, así como ropa y complementos varios.
Los guna creen en la naturaleza y toman decisiones en asambleas que celebran frecuentemente. La mayoría de mujeres Guna se visten como sus antepasados, con faldas y blusas hechas de telas de colores llamativos, y coloridas pulseras y brazaletes que les cubren los tobillos, las piernas y los brazos. Las mujeres ancianas llevan una línea negra pintada desde la frente hasta la punta de la nariz y un aro dorado en el tabique nasal. En cambio, los hombres ya visten como los occidentales y muchos de los jóvenes también.

Cómo llegar al Archipiélago de San Blas
Antiguamente solo se podía llegar en avioneta, pero desde que se construyó la carretera que une Cartí con la Interamericana, se puede acceder también llegando en coche hasta la costa y, de allí, tomando un barco.
Antes de decidir como el transporte, por eso, debéis tener claro qué islas queréis visitar y dónde os queréis alojar. Porque durante mi primera visita a estas islas yo quise alojarme en Yandup Island, una isla alejada a la que solo se puede acceder en avión. Pero hay islas mucho más cercanas a la costa y con un acceso mucho más fácil, a las que se puede acceder con coche y barco. De hecho, en mi segunda visita a este paraíso, lo hice contratando un tour de dos días y una noche en San Blas en el cual estaba incluido el traslado desde Ciudad de Panamá, que consistía en hacer el primer tramo en coche y luego coger un barco.
Opciones de transporte para llegar a las Islas de San Blas
Coche+barco
Desde Ciudad de Panamá se pueden reservar coches compartidos que te llevan hasta el Puerto de Cartí, desde donde salen los barcos a San Blas. Hay que contratar coche sí o sí ya que el último tramo de acceso es muy complicado y se debe hacer en 4×4. Pero lo podéis reservar por internet o des del hotel mismo en el que os alojéis en Ciudad de Panamá.
Normalmente te recogen en el hotel, a primera hora de la mañana, y el trayecto dura unas 3 horas. Y una vez en el puerto de Cartí puedes coger cualquiera de los barcos que salen a las islas (a no ser que lo tengas ya cerrado y te esté el barco esperando). Antes de llegar a Cartí, al entrar en la comarca Guna, hay una parada donde debéis enseñar el pasaporte y pagar la tasa de entrada a la zona de esta comunidad ($20). Y una vez en el puerto, deberéis pagar una tasa portuaria de 2US$.
- Precio: unos 60$ por persona ida y vuelta en el 4×4, 20US$ por la tasa de entrada, 2US$ por la tasa portuaria y unos 25-40US$ por el traslado en barca (el precio varía según la isla a la que vayáis). Como tanto las tarifas del 4×4 como del barco son de ida y vuelta, debéis acordar el día de vuelta.
Avioneta
Es la opción más cara pero también la más rápida y cómoda. Desde el aeropuerto nacional de Albrook (A. Marcos A Gellabert) salen a diario avionetas con destino San Blas operadas por Air Panamá. Y éstas, te permiten llegar a las islas más alejadas, como Achutupo y Playón Chico, dos de los destinos más populares.
Nosotros en nuestro primer viaje, como íbamos a Yandup Island, una isla alejada a la cual solo se puede llegar en avioneta, fuimos en avioneta. Y compramos los billetes de avión con destino a Playón Chico el mismo día que reservamos el alojamiento, ya que nos dijeron que habían muy pocos pasajes y que enseguida se agotaban. Y efectivamente, ¡no éramos conscientes de lo pequeña que era la avioneta! No había ni separación con los pilotos, estábamos sentados justo detrás de ellos, y máximo cabían 12 pasajeros. Además tuvimos la suerte de coincidir con la hija y la nieta del propietario del hotel, y enseguida nos explicó sobre Yandup, los Guna y San Blas en general, así que cuando pisamos tierra ya nos sentíamos como en casa.
El trayecto duró 45 minutos, haciendo una parada en otra isla donde dejamos y recogimos nuevos pasajeros. Y una vez en Playón Chico, nos recibió Tomás, un trabajador encantador del hotel que nos llevó en barca hasta la isla. De manera que, en poco más de 10 minutos, llegábamos a Yandup Island.
- Precio: billete de avión con Air Panama, ida y vuelta (Ciudad de Panama-Playón Chico) por 163’22US$. Saliendo a las 6h y volviendo tres días después a las 7h.


Otras opciones
Reservar un tour con todo incluido (traslado a San Blas más alojamiento, comidas y excursiones) o bien intentar llegar a Cartí en coche de alquiler y después tomar una barca. Esta última opción no estoy segura si la recomendaría por lo difícil que está la carretera de acceso (aunque ahora que la he visto no me ha parecido para tanto). Pero si lo queréis hacer así, tened en cuenta que el coche de alquiler tiene que ser 4×4, y debéis estar conciénciados de que vais a conducir un buen tramo de curvas.
Qué ver y hacer en San Blas
En San Blas hay poco y mucho que hacer a la vez. Desconectar y relajarse, visitar sus diferentes islas, bañaros en sus aguas turquesas y hacer snorkel, visitar selvas y manglares, ir de isla en isla en kayak o paddle surf, visitar comunidades Guna y empaparse de su cultura… O simplemente leer a la sombra de una palmera, tomar el sol con un coco fresco en la mano, conversar con cualquier guna que os encontréis (les encanta charlar y explicaros sobre sus costumbres y su cultura, así que no perdáis esta oportunidad de conocer de cerca su maravillosa gente), jugar a juegos de mesa, disfrutar de todos los amaneceres y atardeceres, contemplar el cielo estrellado de noche junto a una hoguera… ¿Suena bien verdad? Y muy desestresante.


Recomendaciones para visitar San Blas
- Llevar dinero en efectivo: en San Blas no hay cajeros y no es posible pagar con tarjeta de crédito, así que llevad suficiente dinero en metálico. En nuestro hotel nos avisaron que los billetes de 100 y 50 dólares no eran aceptados, así que por si acaso nosotros llevamos billetes pequeños.
- Llevar crema de sol biodegradable, para no dañar el ecosistema y la fauna marina que habita en éste (especialmente los corales). En nuestra «Guía para Viajar a Panamá» tenéis información más detallada sobre protectores solares sin químicos.
- Llevar repelente de mosquitos. Ya que aquí fue uno de los destinos del país en el que más mosquitos nos picaron de todo el viaje. Y si además traéis chubasquero, mejor que mejor. Porque en estas islas caribeñas cambia el tiempo muy rápido, por lo que tan pronto hace sol como te cae un chubasco fuerte de 10-20 minutos. Sí, es lo que tiene el Caribe.


Mis dos experiencias en San Blas:
Alojarse en Yandup Lodge en Yandup Island
La primera vez que viajé a Panamá tenía dos cosas claras: que quería ir a San Blas, y que quería regalarle a Roger una noche en una cabaña encima del mar. Así que cuando leí hablar de este hotel, ya no pude sacármelo de la cabeza. Miré muchas otras opciones, pero ninguna me acababa de convencer. Y cuando leí en internet que sin duda era la mejor opción de San Blas y que tenía la mejor relación calidad-precio, ya no lo pensé más.
Al principio me tiró para atrás que solo se pudiera llegar en avión, por tema sostenibilidad y por economía. Pero teniendo en cuenta los pocos días que teníamos en este país, acabó resultando ser muy cómodo y nos permitió ahorrar tiempo. Además de que la experiencia fue increíble.
Ahora, una vez ya hemos estado, solo puedo decir que fue la mejor decisión que tomé. Nos hubiéramos quedado una semana más y me habría costado igual irme. De hecho, ahora que he estado en un tour con alojamiento y excursiones incluidas (que os explicaré luego y que me encantó también), sigo pensando que nada como Yandup Island. Así que si no os importa dedicar más presupuesto a este destino, no lo dudéis.

Yandup Lodge
El alojamiento es alucinante, sencillo (porque las cabañas son simples) pero precioso. La comida es también sencilla pero exquisita, los trabajadores son encantadores (tanto el propietario como los trabajadores son Guna, por supuesto) y la experiencia de conocer de cerca la cultura e historia de los Guna es muy interesante. Por no hablar del hecho de dormir con el sonido del mar, algo que no tiene precio.
Llegamos a Playón Chico en una avioneta de Air Panama (puedes comprar tú mismo los billetes directamente con la agencia o te lo pueden gestionar ellos), donde te recogen y te llevan a Yandup Island, la isla en la que se encuentra el hotel (a unos 10min en barca). Y tan solo llegar, te llevan a tu cabaña, te explican bien todo el funcionamiento y te sirven el desayuno en el restaurante.


Qué ver y hacer en Yandup Island
Cada día organizan dos excursiones, una por la mañana a las 9:30h, de playa y snorkel, y una por la tarde, a las 15:30h de tipo más cultural. Ir a las excursiones es opcional, pero totalmente recomendado porque en la isla del hotel hay poco más que hacer que relajarse y bañarse en su pequeña playa (y para esto ya tendréis tiempo de sobra).
Con las excursiones podréis ver otras islas, disfrutar de playas preciosas y, sobre todo, conocer la cultura de los Guna muy de cerca.
Nosotros estuvimos 2 días y nos llevaron cada mañana a dos islas con playas preciosas (una con casitas y otra más pequeña con una zona de coral enfrente para hacer snorkel). Mientras que por las tardes nos llevaron a conocer la población Guna de Playón Chico y a los manglares.
La excursión a Playón Chico nos encantó, porque nos pareció súper interesante y todo un imprescindible (si venís a estas islas tenéis que ir a conocer la historia y cultura de los Guna sí o sí). Nos enseñaron el pueblo, nos explicaron sus costumbres, conocimos algunos de ellos, vimos cómo vivían, sus artesanías, sus danzas… Fue toda una experiencia, porque de verdad que es asombroso (y maravilloso a la vez) que una población indígena haya podido mantener sus tradiciones y que se muestre tan fuerte y unida frente al país. Porque aunque poco a poco ya haya algunas cosas que van perdiendo y se van occidentalizando, otras costumbres las tienen muy arraigadas.
Finalmente, a primera hora de la mañana y después de comer y de cenar, dispones de tiempo libre para relajarte. Para darte un baño, leer o hacerte una siesta en la hamaca, jugar a uno de los muchos juegos de mesa que tienen…



Cómo es la isla y el alojamiento
Las cabañas son grandes y espaciosas, con una cama doble y dos individuales, estanterías para dejar la ropa, un baño y una pequeña terraza con vistas al mar y dos hamacas.
Nosotros escogimos una cabaña situada encima del mar, pero disponen de otras delante del mar, en tierra firme. Ambas son muy parecidas, pero la idea de dormir encima del mar y escucharlo, nos hacía muchísima ilusión.



Yandup Island no es muy grande, tiene unas 5 cabañas sobre el mar y unas 5 cabañas delante del mar, el restaurante y una caseta en el mar, una pequeña playa con arena blanca, una red de voley y el embarcadero.
Es sin duda alguna el lugar perfecto donde acabar el viaje y relajarse.
Nosotros lo recomendaríamos para un mínimo de 2 días, para poder relajarse bien y conocer bien los Guna. Y un máximo de 3, porque ya a partir del tercer días las excursiones se repiten. Aunque si nos hubiese sobrado tiempo y dinero, nosotros nos hubiésemos quedado semanas aquí disfrutando de la tranquilidad de la vida isleña.


El precio lo cobran por noche e incluye pensión completa y las excursiones. Y los extras como las bebidas tipo cervezas, refrescos y vino, se paga a parte el último día y en metálico. Además de un impuesto de 10US$ por persona de la entrada a la comunidad.
- Precio: cabaña sobre el mar para dos personas una noche con régimen de pensión completa y excursiones incluidas por 268’40US$. Es el único hotel que no reservé a través de Booking, sino hablando con ellos directamente.
- Web de Yandup Island Lodge

Tour de 2 días y 1 noche en Isla Pelícano
En mi segundo viaje a Panamá regresé a este paraíso con una experiencia muy diferente: un tour de dos días y una noche en San Blas, alojándonos en la famosa Isla Pelícano. Una pequeña y preciosa playa que se popularizó por haber sido uno de los escenarios de la famosa serie «La Casa de Papel».
Hicimos este tour porque mis dos compañeras de viaje necesitaban probarlo para ver si lo podían ofrecerlo a sus clientes, ya que ambas trabajan en una agencia de viajes. Así que las acompañé y disfruté de nuevo de este paraíso en un contexto muy diferente.
El tour lo hicimos con Panamá San Blas Tours y acabamos bastante contentas. Tanto del transporte como del alojamiento y las actividades.
Nos pasaron a buscar por nuestro hotel de Ciudad de Panama las 6h de la mañana, realizamos el último tramo del trayecto terrestre en 4×4 (por la famosa carretera de curvas de Kuna Yala) y llegamos bien pronto al puerto para coger el barco que nos llevaría a las islas. ¿Pero lo mejor del viaje? El conductor que nos tocó. Una maravilla persona, que además era guna, y que nos mantuvo entretenidos todo el viaje explicándonos la historia y cultura de su comunidad. Y, por si no fuera poco, nos buscó (y encontró) perezosos y monos otitis durante la última parte del trayecto que atraviesa la selva.


Durante esos dos días hicimos muchas actividades. Nos llevaron a Isla Máquina a conocer su comunidad Guna, a varias islas preciosas con playas de agua turquesa franqueadas por palmeras, a dos «piscinas naturales» en medio del mar para hacer esnórquel e incluso a una isla (conocida como Isla Perro) que presenta un barco hundido en la costa y en el que se puede hacer esnórquel rodeada de una maravilla de vida marina. De hecho, en San Blas vimos muchos peces, estrellas de mar y algo de coral.
Aunque si sois amantes de la vida marina, hay zonas del archipiélago con el coral mejor conservado y, por tanto, con una vida marina más espectacular. Así que tomad nota de Cayos Holandeses porque nos dijeron que era una zona de islas con uno de los mejores esnórqueles de la zona. Nosotras supimos de ello una vez allí y no nos dejaron cambiar el itinerario, pero he visto que ofrecen paquetes turísticos en esa zona como este tour de 3 días y 2 noches en Cayos Holandeses. Es un poco más caro que otros, pero si buscáis imágenes por Google e Instagram, quizá os parezca una maravilla como me lo pareció a mí. De hecho, si nunca regreso, tengo claro que me iré a conocerlos.





Isla Pelícano y su alojamiento
Lo que más nos gustó de este tour, sin duda, fue esta pequeña y preciosa isla, y su alojamiento. Ya que presenta unas sencillas cabañas, muy simples, pero rodeadas de palmeras y ubicadas frente a un increíble mar turquesa.
La isla, además, a pesar de ser pequeña es súper completa. Pues dispone de una preciosa playa, un restaurante, una pista de voleibol, kayak y paddle surf para sus clientes, un baño con duchas (ya que no todas las cabañas tienen baño privado) y una zona para hacer hogueras por la noche.
En el restaurante sirven el desayuno, la comida del primer día (porque la del segundo día te la dan en otra isla) y la cena. De hecho, todo está incluido en el precio del tour menos las bebidas, que se tienen que pagar a parte. Por ello, una de las recomendaciones que te dan es que lleves contigo agua potable (nosotras compramos una garrafa para las tres). Y una vez allí nosotras pedimos alguna cerveza o coco fresco que pagamos en metálico.



En definitiva, a mí que suelo viajar por libre y evitar este tipola experiencia. Quizá hay algún plan o isla que cambiaría, pero el combo general nos gustó mucho. Como la isla Nugnubud, que nos pareció muy turística y con ambiente de grupos y fiesta. Aunque allí cogimos un kayak y un paddle surf y nos escapamos a las islas vecinas que son pequeñas y súper auténticas, ¡así que ni tan mal al final!
Solo tened en cuenta que los tours no son económicos. De hecho, San Blas en general es uno de los destinos más caros de Panamá. O bien cuesta llegar, o bien se paga para llegar fácil y cómodamente… ¡Pero eso es el precio que hay que pagar por el paraíso!


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